sábado, 19 de noviembre de 2011

Jornada de reflexión


Hay otras veces en las que quedarte sin papel es peor.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Catorce del once del once

Unos cuantos euros a la basura después de que no me tocase el apocalíptico cupón de la ONCE, hoy ha sido mi día. En la última semana he vivido dos finales del mundo, dos días en los que he estado a punto de levantarme y no ir a trabajar, mandarlo todo a la mierda, ir al Retiro y tirarme al agua a nadar con los peces, repetir de tallarines callejeros en la Gran Vía y gritar vivas a Zapatero en la cola del paro. Hoy ha llegado la suerte, pero todo dio tan igual antes...

El primer fin del mundo me lo anunció Francino cuando nada más levantarme el jueves estuve a punto de romper mi cupón escuchando la SER: "Merkozy sube, Papandroni baja", titulaba preso de la inspiración a las 8 am el bueno de Carles. "Si Italia cae, cae España, cae Europa y la economía mundial se viene abajo", seguía con tono relamido Nostradamus Francino mientras pensaba en los Aliens invasores que estarían viendo a esas alturas los tertulianos de Intereconomía. Me imaginaba las agujas del reloj corriendo en sentidos opuestos, semáforos apagados, funcionarios currando... una puta película de cagarse,vaya. Pero no, cuando llegué al trabajo nadie se había llevado el ordenador de mi sitio y mi jefe quería sisarme un día de vacaciones por haberme cogido el puente. Todo en orden, pues.

El segundo fue el viernes 11. Del 11 del 2011. Uh, lagarto, sarasas desvariando con cartas y bolas de cristal, saqueos y caída de ventas de Actimel. ¿Al final? cupones agotados, ciegos con bastones de oro y miles de ilusiones al garete en cuanto cinco guarrillas con uñas de actriz porno enseñasen las bolas del bombo.

Y tras volver a descartar hacer el David Meca por el Retiro, en este viaje al trabajo realicé las siguientes reflexiones:

1- "¿A qué hora se acaba el mundo si ya es día 11? ¿A qué estamos esperando? ¿A las 15:00 pa juntarlo con la hora de salida los viernes y joder aún más la m-30? Me cago en la puta para un día que me deja mi hermana el coche la tenemos..."

2- "¿Y qué voy a hacer con el dinero si me toca?" Esto me dolió especialmente,porque sé que si pienso eso, automáticamente ya no me toca. Estoy convencido de que si un día compro el cupón y se me olvida, me toca. Pero no lo puedo evitar y eso que había conseguido aguantar hasta el último día.

3- Ser perro siempre me parece guay por la mañana pero al final es un coñazo. Lo de quedarte sobando en casa todo el día tiene que ser la hostia, pero no sé si merece la pena cagar atado a una correa mientras un tío te mete prisa. Al final prefiero madrugar y tener dedos para poder usar el mando de la tele. Esta última no viene muy a cuento, pero si morimos todos hay que pensar en la reencarnación como posibilidad.

Al final creo que lo mejor si me hubiese tocado el cupón era meter el dinero debajo del colchón y comprarme un arma que fuera capaz de aprender a utilizar yo solo. Pero no pasó y tampoco se acabó el mundo. Eso sí, hoy Terelu es portada de Interviú y a los que tenemos un iPod Nano del 2005-2006 nos van a regalar uno nuevo porque sí. Hace un mes que dejó de funcionar, así que creo que con esto compensamos a Terelu y la tristeza que me produce el tener encima de la cama las cartas de PSOE, IU y UPyD y ver que la de Rajoy no termina de llegar.

En fin, que dentro de poco volveré a escuchar música de camino al trabajo y dejaré de pensar mamarrachadas.

Para los interesados, dos enlaces: iPod Nano gratis y número premiado el 11/11/2011

miércoles, 26 de octubre de 2011

Golosina otoño-invierno

Torero Superstar, el nuevo diseño de Adidas, se vende por el módico precio de 500€.

Y digo yo, si Fidel Castro y Hugo Chávez se dejan ver con los Adidas de sus países ¡qué menos que ver a Juan Carlos recibiendo en la Zarzuela a Rajoy vestido con esta golosina cuando vaya a jurar cargo tras el 20-N! Ahora que ya está en plena decadencia y necesita algún trapito más cómodo que sus disfraces habituales, se lo debería plantear.

Esperaré ansioso la versión de sevillana para la reina.



PD: Hoy he descubierto la expresión taurina "a puerta gayola". No sé como he podido pasar por la vida todo este tiempo sin intentar colarla en cualquier conversación.

martes, 27 de septiembre de 2011

Atropello en el bazar

Al igual que la participación española en ferias gastronómicas orientales para abrir mercado no ha servido para concienciar a los chinorris de que no puede ponerse una tapa de huevo frito con gominolas en un bar del centro de Madrid, las giras de nuestros grandes equipos de fútbol tampoco son suficiente como para que esta gente termine de asimilar el ABC del código cultural nacional.

A ver quién les explica ahora que hay cosas que no, coño.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Ataque de amistad a la hora de la cena



Y luego está la opción del mensaje privado.

jueves, 4 de agosto de 2011

Bigas Luna, pa que te metes

Si Telecinco fuese una agencia de publicidad haría anuncios de este tipo. Madre de dios, Bigas Luna.




Y este con Punset, especial.



Un comentario en Youtube lo resume a la perfección: "Un señor de 120 años llama a la puerta de un piso donde viven 3 jovencitas. Ellas le dejan entrar, encantadas. Una se pregunta si no se pondrá duro. Él asegura que no, y se ofrece a demostrarlo. El anciano echa un polvo sobre una mesa, y después los cuatro brindan tan contentos. Sobre todo el anciano."

miércoles, 3 de agosto de 2011

Lo que lo peta: El Bic Phone

Hace un año ahora, a punto de caducar mi contrato de permanencia con Movistar, en un momento de euforia veraniega suicidé con rabia el teléfono símbolo de mi sumisión a Telefónica.

Meses después y tras unas negociaciones que ni las del Madrid para fichar a Neymar, acordé con la competencia que me soltasen un teléfono en forma de Smartphone Nokia a cambio de un contrato de casi 24 euros mensuales durante dos años.

Al poco me dieron en el trabajo un móvil de empresa y todo se tornó oscuro. Ahora pago por una tarifa plana que no amortizo porque llamo desde el otro y tengo que cargar con dos teléfonos. Encima, uno de ellos es un trasto del tamaño de un iPhone que ha de durarme dos años soltando pasta si no quiero abandonar y pagar una fianza con la que podría pagar tres teléfonos.

La tecnología táctil hace que cuelgue sin querer con el moflete, el wi-fi no funciona nunca, es imposible de usar sólo con una de mis manos, el GPS me engaña y además pesa como un demonio.

BlackBerry, Android, Whatsapp... yo no quiero un Smartphone coño. Sólo quiero volver a sentir que no llevo un muerto en el bolsillo, apretar botoncicos, disimular con mi abuela cuando se marca sin darme cuenta... Y hoy he encontrado la solución.

Bic, esta compañía adelantada a su tiempo ha lanzado al mercado un teléfono que contiene mi vuelta a la felicidad. Después de deleitarnos con socorridos mecheros o tapones de boli para sacarnos la cera de los oídos, lo vuelve a petar. Libre. 20€ (5 tercios de cerveza, para entenderme con los que pagan Spotify y que justifican su inscripción con gastos de este tipo). Pantalla a casi todo color y una cámara sin flash con la que no me descubran en el metro cuando tiro fotos a gordos que se desploman dormidos sobre sus compañeros de viaje.

Y el placer de destrozar un móvil al que odias a pisotones. Eso hay que vivirlo para entenderlo.

Lo dicho. El Nokia no termina el verano.