Mostrando entradas con la etiqueta Jugones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jugones. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de febrero de 2012

As ever, Banega

Hace casi tres años andaba yo de becario correveydile en Radio Marca, y en estas me enviaron al Vicente Calderón a una soplapollada de presentación de patrocinio de una marca de impresoras. Mi horario era hasta la una, pero pensé que en estas cosas siempre te llevabas algún regalillo de gorra y total, como el Calderón me pilla al lado de casa pues tampoco supe decir que no.

Cuando llegué, el percal era Enrique Cerezo con su pelucaza gris entregando unas impresoras Kyocera a los nuevos integrantes de la plantilla del Atleti, a rayas corporativas y con sus números. Feas no, luego: si esas impresoras fuesen persona serían Rosi de Palma desnuda masticando mierda con la boca abierta.

Afortunadamente para Kyocera, el asunto que me ocupaba no era valorar lo grotesco de su regalo, sino enchufarle el móvil a Cerezo en directo para que dijese dos paridas y luego cazar a alguno de los jugadores nuevos que había en la presentación. La primera parte fue bien si no hubiese sido porque Silvia Barba, una tía asquerosa que aún está en TVE, me pegó un manotazo porque mi móvil estaba en medio del plano de su cámara.

Una vez me recompuse y me confirmaron que se había oído medio bien a pesar de la cara mono de la uno, fui a por alguno de los jugadores. Recuerdo que mi jefe me lo dejó bien claro: "Marcos, de todos los nuevos extranjeros que hay, ninguno tiene ni puta idea de hablar español, así que no me jodas. Ponme con alguno que hable castellano pero no se te ocurra pasarme a Éver Banega, que el pobre es lerdo."

Me acuerdo que agarré por banda a un chaval de la cantera, Camacho, y la sensación no debió de ser muy diferente porque la verdad es que era tonto del culo. Sin embargo, creo que saqué un sobresaliente, porque si llego a poner a Banega a hablar en directo, el lunes me hubiese quedado en casa acordándome del bueno de Éver.

Hoy este muchacho me ha recordado por qué nunca fue el más listo de la clase y que a mi jefe tampoco le faltaba razón por aquel entonces.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Lo que lo peta: El Bic Phone

Hace un año ahora, a punto de caducar mi contrato de permanencia con Movistar, en un momento de euforia veraniega suicidé con rabia el teléfono símbolo de mi sumisión a Telefónica.

Meses después y tras unas negociaciones que ni las del Madrid para fichar a Neymar, acordé con la competencia que me soltasen un teléfono en forma de Smartphone Nokia a cambio de un contrato de casi 24 euros mensuales durante dos años.

Al poco me dieron en el trabajo un móvil de empresa y todo se tornó oscuro. Ahora pago por una tarifa plana que no amortizo porque llamo desde el otro y tengo que cargar con dos teléfonos. Encima, uno de ellos es un trasto del tamaño de un iPhone que ha de durarme dos años soltando pasta si no quiero abandonar y pagar una fianza con la que podría pagar tres teléfonos.

La tecnología táctil hace que cuelgue sin querer con el moflete, el wi-fi no funciona nunca, es imposible de usar sólo con una de mis manos, el GPS me engaña y además pesa como un demonio.

BlackBerry, Android, Whatsapp... yo no quiero un Smartphone coño. Sólo quiero volver a sentir que no llevo un muerto en el bolsillo, apretar botoncicos, disimular con mi abuela cuando se marca sin darme cuenta... Y hoy he encontrado la solución.

Bic, esta compañía adelantada a su tiempo ha lanzado al mercado un teléfono que contiene mi vuelta a la felicidad. Después de deleitarnos con socorridos mecheros o tapones de boli para sacarnos la cera de los oídos, lo vuelve a petar. Libre. 20€ (5 tercios de cerveza, para entenderme con los que pagan Spotify y que justifican su inscripción con gastos de este tipo). Pantalla a casi todo color y una cámara sin flash con la que no me descubran en el metro cuando tiro fotos a gordos que se desploman dormidos sobre sus compañeros de viaje.

Y el placer de destrozar un móvil al que odias a pisotones. Eso hay que vivirlo para entenderlo.

Lo dicho. El Nokia no termina el verano.

martes, 28 de junio de 2011

Sé libre, Marta


No me mires con esa cara, Marta.

Coge el dinero de las fotos y compra un par de billetes de avión que te lleven a Nueva York haciendo escala, que te saldrá más barato. Cuando llegues, pregunta al taxista cuánto te costará el trayecto para que no te time y pídele que te lleve directa al centro de Manhattan.

No guardes tu fajo de dólares y cómprate un perrito en el primer puesto ambulante que veas. Que te eche mostaza para que sepa a algo. Disfrútalo.

Los Pretzel del mostrador de hojalata, no puedes volverte de Nueva York sin probarlos. Agarra uno que tenga muchos tropezones de sal porque si no, vas a masticar corchopán. Decepcionada con su sabor, pregunta a ese policía tiernito que vigila la entrada de la biblioteca dónde se ha pillado el batido. Ve a ese Dunkin Donuts y acompáñalo de una pizza, también venden. Chúpate los dedos que los tienes finos.

Sigue gastando en la oferta de 3x2 de donuts de la tienda de enfrente, están más buenos que los franquicia y llevan más pringue. Coge de los rellenos y que no tengan agujero, que llenan más. Date el gustazo. Límpiate las boceras con la bolsa de papel reciclado empapada de grasa donde te los han metido.

Mira a ver si en el Subway es el día del bocata de albóndigas. Píllatelo si puedes y cómetelo mirando al Hudson. Alcanza al camión de los helados y pídele que te moje el cucurucho con la natorra en chocolate caliente para que se quede durico. Que te lo reboce en cacahuetes antes de que se enfríe del todo para que se estén bien pegados. Prueba las hamburguesas del Wendy´s, los cannolis de Little Italy, ve a un buffet libre, come palomitas de mantequilla viendo perder a los Knicks y haz gárgaras con una botella de 3 litros de Coca-Cola. Entra en la tienda de m&m´s y come todo lo que puedas deambulando sin comprar nada, lo hacen todos los españoles.

Cómprate tres billetes de vuelta a España y el año que viene vuelve a posar para otra clínica que prometa ser la solución definitiva. Gasta el dinero de tus fotos otra vez en Nueva York y disfruta, joder, que eso es el paraíso.

Sé feliz, Marta. Sé libre.

miércoles, 15 de junio de 2011

Esas fotos del Facebook

Lo que más me gusta de Facebook es mirar fotos, las de los viajes pero sobre todo descojonarme con esas que la gente publica inmediatamente desde su iPhone o la webcam para que todos nos recreemos en la imagen que adjuntaría para presentarse en "sexy o no" metiendo tripa, poniendo morritos o sacando pecho hasta partirse la espalda.

Sí, sabes de lo que hablo... esa autofoto en el espejo del baño, ese plano picado con las tetas en la garganta, esa foto de nochevieja en el salón de tu casa con las cortinas amarillentas, maquillada como una puerta... uhmmmm... ahí, con tu parquet y la foto de boda de tus padres... vaya patillas tu viejo, guau.

Esto es cutre si lo hace una tía, pero ahora que los tíos llevan escote, ojo que estoy viendo ya más de un picado peligroso en pecho rasurao.

Además, joder, que a nada que te conozcamos, no cuela. Un buen golpe de cámara para que no se te vean los granos está bien para equilibrar el crimen de tu DNI, pero joder, que no puede ser que tu cara sea una paella y en las fotos tengas el cutis de la Preysler.

Creo que ese tipo de fotos nunca llegaré a traerlas a estatopagao porque aunque son gratis, pueden herir sensibilidades (no porque me vayan a traer algún problema...) y tampoco hay que ser más cruel de la cuenta.

Y luego están las fotos cachondas de gente orgullosa. Mirad esta de un colega con Pilar Rubio:



A 16ºC que marca el termómetro del vagón a las 12 de la mañana, o se dio un carrerón monumental porque perdía el tren, o a este tipo lo de tocarle la espalda a Pilar Rubio le puso tan berraco que su madre estuvo toda la semana frotando el Fred Perry hasta que sacó el cerco blanquecino que se le tuvo que quedar en el alerón. Vaya calores, salao.

Nota: 6,5.

Nota al manipulado ocultador de identidades: un 9,6, pero de los de la selectividad de ahora en la que se puede llegar hasta el 14.

lunes, 7 de marzo de 2011

Elegancia

Un día más, ampliamos el catálogo de tendencias del subsuelo con el clásico Pana + chándal. Gran atuendo para combinar elegancia y comfort cuidándose de los últimos coletazos del invierno.

Sublime, sólo superable sustituyendo la prenda inferior por un pijama pelotillero.

lunes, 28 de febrero de 2011

Placer



El lunes a la sombra pesa tanto como la vuelta a casa el sábado por la mañana. Alta probabilidad de quedarse frito.

Buenas noches.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Ana y el tocólogo

El otro día estaba en la farmacia y como no me gusta esperar soplándole la nuca al de delante estuve haciendo una inspección furtiva del establecimiento.

Tras comprobar que cualquier yonki en horas bajas podría entrar y llevarse todos los chupetes sin que la farmaceutica tuviese ni tiempo de reaccionar (dada la lejana ubicación de su sitio en la trastienda), me fijé en que una cara muy conocida me sonreía bajo el mostrador.


Durante dos días he pensado en ella sin dar con su nombre y también he dedicado reflexiones a lo mal que se ha tratado a Concha Velasco por hacer anuncios sobre pérdidas de orina. Sin embargo, hoy he caído.

Ana García Lozano tuvo el glorioso honor de trabajar junto a Emilio Aragón en grandes espacios lúdico-televisivos como El Gran Juego de la Oca, VIP Guay o VIP Noche (wikipedia), del que a muchos les sonaran sus Cacao Maravillao. Poco después, se erigió como la pionera nacional del talk show con programas de sesudo nombre como Ana (Telemadrid) o El programa de Ana (Telecinco), que aunque no lo parezca podrían haber inspirado formatos como el exitoso El Diario de Patricia, presentado no por Ana en esta ocasión, sino por Patricia Gaztañaga.

Seguramente escuchando a sus invitados Ana aprendió la importancia de dedicarse tiempo a uno mismo para no volverse loco y aunque la foto que he publicado podría tener un aire setentero de compresas de lija, la url de abajo confirma que Ana es el busto parlante actual de productos que mejoran la salud y en concreto, sirven para el "rejuvenecimiento íntimo".

Anunciado en televisión o no, como no la enciendo mucho he seguido el rastro hasta miniesferas.com y he podido comprobar como Ana no pierde gancho alguno. Es increíble como esta mujer sigue transmitiendo confianza sin que su mirada vacile lo más mínimo. Qué profesional, cómo no le tiembla la mano a la hora de agarrar unas bolas que 10 de cada 10 ginecólogos recomendarían a sus pacientes introducir en su vagina renunciando a hacer ningún chiste fácil. Si es que me han dado hasta ganas de hacer un pedido, joder.

En fin, que no sé si lo que necesita España son más bolitas del obstetra Doctor Kegel, pero más periodistas como Ana sin ninguna duda.

PD: Obstetra:1. com. Med. tocólogo. ---> tocólogo, ga.1. m. y f. Especialista en tocología.---> tocología, 1. f. obstetricia.---> 1. f. Med. Parte de la medicina que trata de la gestación, el parto y el puerperio.

Huy...

miércoles, 5 de enero de 2011

La No carta a los Reyes Magos

Los Reyes Magos se han modernizado. No sólo emplean la red para recibir mails en vez de tradicionales cartas con letras infantiles de alfabetos desconocidos, sino que también les puedes decir lo que no quieres que te traigan.

Mu salaos los de La Despensa.

www.minocartaalosreyesmagos.com

jueves, 30 de diciembre de 2010

Adiós Bobby


Bobby es un nombre que normalmente me hace gracia, pero hoy no es un día alegre.

En el verano de 2005 tuve la oportunidad de profundizar en la música de Boney M gracias a que durante un viaje de Interrail, en una de las 4 o 5 camisetas seleccionadas escrupulosamente por mi amigo David para los veintitantos días de fuera de casa, venía bien grande escrito Belfast, título del exitoso tema de Boney M.

Manolo, padre de otro de los integrantes de aquella aventura, siempre había sido un gran amante del grupo y acostumbraba a amenizar los trayectos sabatinos de su hijo y amigos hacia campos de fútbol rivales con Boney M a toda caña. Esto supuso que el pequeño Manuel se tirase todo el puto día cantando "Belfast, tititirititi" y bailando a lo Bobby Farrell por París, Amsterdam o Bruselas cada vez que David se volvía a poner la rotatoria camiseta. Les cogimos cariño, a la camiseta y a Boney M.

Esta mañana, su "cantante" y showman Bobby Farrel ha sido encontrado muerto a los 61 años en un hotel de San Petersburgo sin que se hayan aclarado aún las causas del fallecimiento. De virtuoso playback directo, sublime vestuario y originales contoneos, Bobby Farrel se nos va al olimpo de los clásicos básicos de la música setentera. Descanse en paz.

martes, 27 de julio de 2010

Gente normal

Hace un par de meses un compañero de trabajo natural de Castellón, ésa tierra dominada por un tipo pegado a unas gafas de sol, me recomendó un grupillo de música en cataluffin que la verdad, no había oído en mi vida porque tampoco soy un tío que se actualice constantemente en esto de la música. Manel, que se hacen llamar, están de puta madre, con trompetejas, ukeleles y todos esos instrumentos que me alegran bastante la oreja. Incluso acordeón, pero no como el del exitazo del verano Stereo Love que suena a rumano tocando en el metro, me refiero a que tocan el acordeón con salero.

Pues resulta que a casi todo el mundo que le pongo alguna de sus canciones lo primero que me pregunta después de poner cara de póker es que si entiendo lo que dicen. La verdad que hay cosas que sí y otras que no y que si te pica pues lo miras en google que pa eso está, pero que esto me lo suelte gente que escucha Bisbal, expositor de letras punteras, o tipos que no tienen ni zorra de inglés pero de la machacan con Lady Gaga, me supone cuanto menos un ligero tacto genital.

Voy a dejar aquí "La gent normal" ("La gente normal"), una versión de "Common People" de Pulp que está muy chula. Pongo también la original, que es cojonuda y así los amantes de las bandas sonoras de Estrella Damm se pueden guiar por la lengua se Shakespeare, no vaya a ser que con la de Laporta se me pierdan.

Mi tío siempre dice que con la cantidad de gilipollas que hay hoy en día, siendo normal ya tienes mucho ganado en la mayoría de los casos para que por lo menos te den trabajo. Pues eso, como dice Pulp, a ser normales bailando, bebiendo, copulando y yendo a comprar de vez en cuando al mercado del barrio, que enriquece mucho charlar con las viejas mientras se te cuelan.



jueves, 29 de abril de 2010

Alfredo Mercurio

El Sr. Mercurio suele ir por la vida vestido de romano para evitar el acoso de los fans que le confunden con su homónimo zanzibariano, el gran Freddie. Ahora que ya no sesea tras limarse los piños y ha aprendido definitivamente a hablar por teléfono (disfunción, en general, desconocida), se dedica a realizar colaboraciones radiofónicas con el Carrussel de su barrio comentando los encuentros a modo Petón los martes y miércoles de Champions League.

También se gana la vida amenizando fiestas íntimas porque a él lo de los grandes estadios nunca le ha ido. Sabe meterse al público en el bolsillo y de hecho, en uno de ellos cabrían todos sus fans.

En su vida anterior fue dinosaurio. De ahí que haya acabado desarrollando una especial habilidad para retratar a este tipo de animales.


sábado, 10 de abril de 2010

José Manuel Díaz

De los mejores periodistas deportivos que tenemos en España. Veamos como trabaja José Manuel Díaz en un botellón de viernes. Golazo de Frankie Petón!
en
Fuente: Tapia

PD: No sé quién es el imitador, pero para ir cocido lo hace bastante bien eh.

lunes, 8 de febrero de 2010

Emprendiendo en el patio del colegio

Siempre he sentido curiosidad por el proceso de establecimiento de modas de juego en el patio del colegio. Los cromos, las canicas, las chapas o la peonza iban cayendo todos los años pero nunca supe cómo ni quién decidía el momento en el que el material se quedaba obsoleto y ya no molaba una mierda. Seguramente sería una conspiración de los kioskos de alrededor del colegio o a lo mejor Felipe González también tuvo un Plan-e para que el gremio no se muriese de hambre... Bueno, que da igual.

Pues no debía de tener aún diez años y de aquella, entrados en el invierno la peonza desbancaba a los cromos en el patio del colegio. Así pues, mi hermano y yo nos presentamos en el kiosko con unos días de retraso y escoltados por nuestra madre fuimos con la ilusión de adquirir un arma bien puntiaguda para joder las peonzas de los demás.

Mientras el kioskero desplegaba su muestrario de peonzas volvió a sonar la campanita de la puerta. Otra madre entró con su hijo de unos cinco años y mientras se ponían a la cola detrás de nuestra indecisión la señora le decía al niño: "Bueno Marcos, yo si quieres te la compro pero, ¿estás seguro de que no quieres otra cosa?".

Después de mirar un momento los hermanos debimos de seguir a lo nuestro hasta que al final agarramos una peonza de pico de oro para cada uno. La mujer que nos la pagaba, de naturaleza cagona, no quería que corriésemos el riesgo de clavarnos una peonza con punta de lanza, así que nos resignamos a perder otra vez el derecho a venganza con todos esos cabrones a los que sí les compraban peonzas bien afiladicas. Sin embargo, a pesar de no entenderlo, creo que salíamos satisfechos, ya que al fin y al cabo tampoco era plan de quejarse y peor hubiera sido que nos obligase a trincar una con pico de garbanzo como la que seguro que se iba a pedir el enano de detrás...

Pero aquel niño no iba a por una peonza de pico de garbanzo, no. "Una Barbie, por favor".- Dijo aquella madre con tono decidido.

En ese momento, cuando mi hermano y yo nos miramos me pareció que se le salían los ojos por detrás de los cristales de las gafas. Luego, al notar que mi madre me apretaba fuerte la mano la miré y me sentí ciertamente taladrado por su mirada.

Al tener que reprimir nuestra reacción, salir de aquel lugar fue un gran alivio. Tenía muchas ganas de preguntarle a mi madre por qué a veces dos más dos no daban cuatro, pero el cabrón de mi hermano se adelantó y antes de dejarla responder soltó con cierta sorna: "Marcos, ese niño se llamaba como túuu..". De este modo, entendí finalmente lo bien que mi madre había hecho al no comprarme nada clavable.

Por cierto, creo que aquel emprendedor no consiguió establecer la moda de la Barbie en el patio del colegio, pero para tener cinco años el chaval tenía los huevos bastante gordos. Quién sabe si ahora le cabrán en unos pitillos de plastiquete.

domingo, 31 de enero de 2010

Buenas noches, señora

No es normal que como hijo de Conde que es, un tío de la nobleza despierte en mí simpatía alguna y por eso su caso empieza siendo peculiar. Mi madre también se llevó una decepción parecida cuando hace unos años le vio por la tele sentado con Norma Duval en un mitin de Aznar, pero al final sólo quedó en un pequeño resquemor incapaz de empañar el profundo sentimiento de admiración hacia este crack.

Norberto Juan Ortiz Osborne, alias Bertín, es un tipo multidisciplinar al que creo que, en general, se quiere bastante aquí en el país de la pandereta. Y con multidisciplinar no me refiero a hacerse cantactor como Fran Perea o Malena Gracia, es más rollo dominar realmente el arte que le de la gana. A lo Leonardo Da Vinci, vamos.

Como cantante lo ha partido a ambos lados del atlántico, como empresario no se queja y como follador pues debe haber cabalgado bastantes kilómetros de hembra a lo largo de su vida. También ha ejercido de actor culebroniano, pero a mi lo que más me ha fascinado desde siempre ha sido su faceta de presentador. En este tema, es preciso separar al hombre del programa y aunque Bertín ha llevado algunas de las más grandes mierdas televisivas (mierdas=borracheras y programas) de este país como Menudas Estrellas, su figura siempre ha sido capaz de salir airosa. Además de varios programas con niños, últimamente incluso nos ha amenizado los veranos con el Grand Prix sustituyendo magistralmente a Ramón García.

Pero sin duda, el programa con el que se ganó permanecer eternamente en el olimpo televisivo español fue Contacto con tacto. Aquí empezó a forjar su leyenda como presentador mostrándole a todo el mundo los efectos del vino de sus bodegas. No he podido encontrar imágenes reales del programa, pero esas melopeas fueron rescatadas por El Informal dándole un toque que no se alejaba en absoluto de la realidad.

Llevo dos días con lo de "buenas noooches señora" metido en la cabeza y es imposible de quitármelo de encima. Actualmente no sé nada de Bertín porque no es de mandar mensajes en Navidad, pero seguro que acierto si me la juego a que lo está dando todo para hacer más hijos.

Dedicado a Dani .G, otro gran seguidor suyo.

lunes, 25 de enero de 2010

Torbe en "21 días..."


"Cuando le dije a mi madre que me iba a dedicar al porno no le gustó mucho. Mi padre se rió porque no se lo creyó. Tiempo después, cuando vio como me iba, el dinero que ganaba y las tías que me follaba me miraba como a un extraterrestre".

Esto es aproximadamente lo que ha dicho Torbe hoy en el programa de 21 días en el porno, ese que ponen en Cuatro con una tipa que lo mismo se va tres semanas con fumetas que con anoréxicas. La verdad es que no me cae muy allá la presentadora, pero hoy ha estado bien y lo mejor del reportaje ha sido ver a Torbe conejear a todo lo que se movía diciendo gilipolleces a cascoporro.

A algunos les parecerá un cerdo desequilibrado, pero a mí el tipo este me parece un cachondo mental. Como en muchos otros casos, para ser pionero de algo se te tiene que ir la olla y a Torbe se le fue hace ya unos años con lo del porno-freak. Dice que no entiende como la gente se puede tocar viendo sus películas, pero que su web tiene 150.000 visitas al día. Por tanto, se puede decir tranquilamente que un montón de gente se parte la polla con sus escenas, en cualquier sentido de la expresión.

Su perra se llama Ramona, se pasó cinco años en un colegio del Opus Dei del que echa pestes y una de las cosas que más le mola hacer desde su pisazo en la Gran Vía es escupir a la gente desde el balcón y esconderse para que no le vean. Así pues, ojo con los goterones cuando vayáis por la avenida de los obuses.

Por cierto, que disfrazado así, tal y como les pasa a un montón de gordos con gafas de pasta, se da un aire muy serio a Álex de la Iglesia. Quién sabe si también algún día Torbe llegará a Presidente de la Academia del cine.

*La fotico es pillada de su blog, que para darle a la zambomba igual no, pero para echarse unas risas está muy bien.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Viendo el derby como un señor en el salón de casa gracias al fantástico pack de Imagenio, he tenido la oportunidad de elegir entre escuchar el partido por la televisión o encender la radio. Si el partido hubiese caído en sábado me hubiese levantado a encender el radiocasé, pero como es domingo y el aparato no tiene mando a distancia he optado por no moverme del sillón y que los comentaristas de Gol TV me deleitasen con sus interpretaciones de los lances del juego. Junto a una voz desconocida, Víctor Muñoz y Julen Lopetegi han sido los especialistas elegidos para la ocasión.

Para empezar, el Míster en paro Víctor Muñoz me parece un tío con dos dedos de frente. Como aún no se le ve muy rodado no dice casi tonterías y se limita a ejercer su papel comentando el aspecto técnico del encuentro. Es curioso porque a Víctor se le nota el cazo de boca ese que tiene hasta sin verle la cara. Y es que para ser maño, el tipo tiene una mandíbula que podría presumir de una denominación de origen puramente pelaya.

Por otro lado, Julen Lopetegi es más de la escuela de Salinas, de la misma generación y de la misma zona también. Para llamarse Julen le pega bastante mejor a la palabra que Guerrero, que es el peor exfutbolista reconvertido a comentarista que habrá jamás con permiso del pedante de Butragueño. Lopetegi se desenvuelve con soltura, aunque de vez en cuando también cuenta alguna historieta de difícil digestión. Como entrenador creo que va a estar más tiempo sin ejercer que Víctor Muñoz, pero en líneas generales no se me atraganta.

Todo esto no tiene mucho que ver con el partido, así que no voy a plantear a estas alturas que el Madrid se haya merecido más o que a Casillas le van a torturar con lo del retrovisor. Lo que sí voy a decir es que, aunque no me las pueda dar de vidente, mi pronóstico de que Guardiola no llegaba a 2010 con pelo se ha cumplido y que esta entrada sólo la he hecho para colgar el vídeo de la galleta que se pegó Lopetegi ilustrando al personal en La Sexta. Por cierto, a Raúl el banquillo le sienta estupendamente, así que si yo fuera Florentino iría pensando en hacerle uno hipobárico. Eso sí, como rinda igual en el banquillo hipobárico que en la cama veo a Dudek embarazado antes de Navidad. Ale, a disfrutarlo que se me va de las manos.

martes, 24 de noviembre de 2009

Hostias


La última vez que un gitano rumano se cagó en mis muertos volvía a casa tras matricularme después de una eterna mañana de trámites y esperas absurdas en la universidad. Me habían cerrado la puerta del banco en las narices, no había podido entregar la solicitud de beca por falta de documentación y en las notas de la única asignatura de la que me había examinado en septiembre aparecía como no presentado. Había tenido que reprimir las ganas de asesinar a una funcionaria de secretaría y a otra del registro y mi estado físico aquel septiembre no era del todo bueno. Además, hacía un día que el coche me había dejado tirado en la A-6 y volvía a casa con prisa porque me hacía mucho pis. Fue entonces cuando aquel niño de acento extranjero me detuvo para pedirme un euro y rozó con su manopla mi bolsillo.

A las dos gitanas rumanas supuestamente sordomudas que hoy me pedían un autógrafo a la salida del metro tampoco les ha debido de sentar muy bien que al acercarse les haya dicho simplemente "quita" mientras llamaba por teléfono. Cuando he seguido caminando distorsionaban mi conversación con lo que creo que eran sus voces diciendo "na ma da la gana de quitarme, quítate tú jo puta!!" y algún insulto más que no recuerdo con tanta claridad porque no eran precisamente unas virtuosas ni de la lengua española ni del insulto. Al colgar ya no se las oía bramar, pero me he dado cuenta una vez más de que todas las gitanas rumanas tienen siempre el mismo tono de voz, ya sea para decir "probresita ninia" o simplemente para llamarte "jo puta". Seguramente es injusto que tras dos intensos días metido en un seminario oyendo lo que enriquece la inmigración a España me haya tenido que cruzar con estas dos perlas nada más salir del aula, pero así ha sido.

Sin embargo, contra todo pronóstico, cuando sospechaba que me iba a pasar el camino de vuelta a casa reflexionando sobre la mala relación que tengo con la gente que le pone profesión a mi madre, he visto una señal de esos genios del marketing capaces de cautivarme con su arte y que me ha cambiado el humor. Es más, no me sentía así desde que, ignorante de mí, creí que el letrero del tendero "espárragos cojonudos" era un piropo a su producto para vender más y no una clase de espárragos.

Ahí pasaba, elegante sobre cuatro ruedas con un calvo blancuzo en su interior: "Hostiauto, compra y venta de vehículos accidentados y averiados". Cuando ha desfilado delante de mí ha hecho que por mirar haya perdido el autobús, pero eso de www.hostiauto.com me ha parecido tan cojonudo como los espárragos. Una empresa creada por gente que gusta de llamar a las cosas por su nombre, creada casualmente por ciudadanos del este, de esos que no se lo piensan dos veces a la hora de calificar a las cosas, ya sea con "Hostiauto" o con "jo puta".

Al final he llegado a casa súper enriquecido.

sábado, 17 de octubre de 2009

La vida puede ser maravillosa...

No hace mucho que un amigo volvía a hablarme sobre la gran facilidad que tiene la gente para despertar antipatía en mi persona, que siempre estoy dando cera y sobre todo a los que veo por la tele, que son fundamentalmente los no me pueden partir la cara.

Sin embargo, también son muchas las veces que la gente se muestra incomprendida debido a que algunos tipos bastante odiados en general me suelen caer bien. No aguanto a personajillos como Ramoncín o Sete Gibernau, pero tengo que reconocer que otros como Míchel o Federico Jiménez Losantos me resultan bastante "simpáticos" y me hacen mucha gracia a pesar de esto no tenga lógica alguna.

Y entre ésos tíos que han contado con mi bendición se encontraba Andrés Montes. Nunca he entendido que la gente viese el mundial de Alemania en Cuatro para no escucharle o que bajase al máximo el volumen de la televisión para poner el Carrussel Deportivo. Que si no tenía ni puta idea de fútbol, que si siempre se subía al carro cuando la cosa iba bien, que si había perdido soltura hasta con el basket... no estoy de acuerdo. Además, que un tío con pajarita siempre es un grande. Vamos, muy grande tuvo que ser para que, desde hace tiempo, cada vez que escucho el nombre de Salinas me acuerde de "¿Dónde están las llaves?" y no del gol que el bueno de Julio falló contra Italia en el mundial de 1994.

Un showman. Un tío sin igual que no necesitó echar mano de falsa humildad para ser un fenómeno y al que por muy mal que haya caído, será imposible no recordarle diciendo eso de que, a veces, "la vida puede ser maravillosa".